Software Libre. Sociedad Libre.

Hola,

Hoy hablaré un poco de lo que significa que el software sea libre, o que no lo sea. Partiré del discurso habitual de Richard Stallman para tratar de explicar esto, así que tampoco voy a decir nada realmente nuevo. Intentaré comentar mis impresiones también y hablar de mis manías y experiencias. Vamos a por ello.

Según la Free Software Foundation y el propio Stallman, para que el software sea libre debe cumplir cuatro condiciones o libertades, del 0 al 3. Todo el software que las cumpla será libre independientemente de otro tipo de cosas como la licencia que use, etc. (más tarde hablaré de eso). Éstas son las condiciones:

  • Libertad 0: Libertad para poder utilizar el programa como quieras, para lo que quieras.
  • Libertad 1: Libertad para poder estudiar como funciona el programa, y para editarlo para que funcione como tú quieras. Es imprescindible tener acceso al código fuente para esto.
  • Libertad 2: Libertad para distribuir copias para que puedas ayudar a tus vecinos.
  • Libertad 3: Libertad para distribuir copias editadas por ti para que la comunidad aproveche tu esfuerzo. Es imprescindible tener acceso al código fuente para esto.

fsf

Cabe destacar que en ninguna de las libertades mencionadas se especifica que el software libre deba ser gratuito, aunque suela serlo.

Menciono el código fuente en la definición de las libertades, así que me voy a tomar la libertad de explicar lo que es. Los programas son como recetas de cocina, tienen un guión escrito que les dice qué tienen que hacer, ese guión es el código fuente. Ese código fuente se escribe a mano por los desarrolladores en un lenguaje similar al humano. En realidad, los ordenadores no son capaces de entenderlo directamente, los ordenadores internamente sólo hablan binario, así que ese código fuente es traducido a un lenguaje que los ordenadores comprenden (entran la compilación y otras cosas aquí) pero es extremadamente difícil de devolver al idioma que los desarrolladores entienden.

En realidad, el código fuente de los programas no tiene por qué ser liberado con ellos, normalmente las empresas te entregan un binario que sólo tu ordenador entiende, por lo que no puedes editar el funcionamiento de los programas y tampoco puedes saber si hacen cosas indeseadas. Volviendo a la receta, ellos te entregan el plato hecho, y tú sólo puedes comértelo. Si eres alérgico no puedes retirar un ingrediente de la receta y tampoco puedes saber si el plato está envenenado.

Además, muchas veces las empresas impiden que uses su software con fines comerciales si compras la versión estudiantil o cosas similares. En ese restaurante no te dejan hacer lo que quieras con la comida, sólo puedes comértela tú sin compartir, o sólo puedes comértela con el tenedor en lugar de con la cuchara.

El concepto de software libre carga contra esta situación, siempre permite que hagas lo que quieras con la comida, incluso puedes no comértela. Permite siempre que veas la receta, para que sepas lo que comes. Te permite distribuir la receta para que más gente la conozca y la use. Te permite cambiarla a tu gusto para que la puedas disfrutar más y compartir la nueva receta con los demás para que la gente que tenga tus mismos gustos o alergias pueda disfrutar más comiendo.

Seguro que os ha hecho gracia lo de que os pongan la comida envenenada pero, ¿cómo creéis que Windows sabe si estás corriendo una copia pirateada u original?

Windows comprueba eso automáticamente, conectándose a internet sin nuestro permiso para hacer estas comprobaciones. Y este es sólo un ejemplo cualquiera, es muy habitual que los programas hagan cosas a escondidas, no necesariamente a mala fe.

Cuando nosotros creamos un programa podemos decidir qué licencia tendrá, por lo tanto podemos decidir si será libre o no. Es decir, como somos los dueños podemos obligar a los usuarios a hacer ciertas cosas si quieren usar el programa. En el caso del software privativo (no-libre, priva a los usuarios de cosas), esto se suele utilizar para añadir restricciones a la hora de compartir el programa o al usarlo. Sin embargo, en el software libre esta situación se utilizó para fomentar el uso del software libre. Un ejemplo de esto es la licencia GPL, desarrollada por la Free Software Foundation, que fuerza que tanto el programa como sus derivados mantengan las 4 libertades que hemos mencionado arriba. De esta forma, si el trabajo es bueno y las empresas lo necesitan, se ven obligadas a mantenerlo libre contribuyendo a la sociedad.

Del mismo modo, existen otro tipo de licencias (hay muchísimas) y cada una tiene sus restricciones y manías. Algunas permiten que copias del software se conviertan en software privativo y otras, como acabo de decir de la GPL, no.

Para terminar, quisiera daros mi opinión personal un poco. Desde que descubrí estos movimientos en favor del software libre cada vez intento usar menos software privativo, pero aún no lo he retirado del todo de mi vida. No uso programas de escritorio que no sean software libre, a no ser que sea estrictamente necesario (nunca lo es lo bastante). Aunque os pueda parecer hipócrita, uso facebook, twitter y esas cosas, pero intento en todo momento tener presente lo que eso implica. Considero que, por encima de todo lo demás, es importante ser consciente de lo que ocurre. No cargaré contra facebook ni twitter porque nos aportan un servicio gratuito a cambio de nuestra información, simplemente hay que ser consciente de eso. Tampoco voy a cargar contra microsoft, ellos tienen sus razones para hacer lo que hacen, nuestro deber es saberlo y decidir en consecuencia.

Por mi parte, en mi ordenador corre un Kubuntu, y tengo algún otro con Debian. Ninguna de las dos distribuciones son 100% libres, tienen acceso a drivers privativos, por lo que no están totalmente avaladas por la free software foundation (y no me ha dado por instalar Trisquel aún). Pero no me importa. Sé lo que ocurre y sabiéndolo sé qué es lo que quiero cambiar en un futuro. Por eso intento colaborar en proyectos y escribir en este blog, para que vosotros que me leéis seáis conscientes también de las consecuencias de las cosas.

No es necesario convertirse en un radical ni un anarquista para conocer la importancia de lo que nos rodea, los problemas que puede tener el software privativo y los beneficios del software libre.

Quedan muchas cosas que decir, pero creo que de momento es suficiente. Espero haberos descubierto algo nuevo.

 

¿Me ayudáis a difundir la palabra?

 


La imagen ha sido tomada de la Free Software Foundation y editada para que encaje mejor con los colores del blog. La propia imagen es software libre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s